PREVENIR Y CURAR
Con la intensificación de nuestros tambos van apareciendo nuevos problemas y se agravan otros recurrentes. Los podales son uno de ellos, que dan lugar a grandes pérdidas económicas por:
- Menor producción
- Reducción de la eficiencia reproductiva.
- Gastos en tratamientos.
- Descarte de leche con antibióticos.
- Descarte prematuro de vacas.
¿Cuáles son sus síntomas?
La vaca renguea y tiene posturas anormales al pararse.
Tiende a perder estado general y produce menos leche.
¿Cuáles son sus causas?
Las enfermedades podales tienen dos tipos de causas básicas: infecciosas y metabólicas, y el medioambiente influye decisivamente en su aparición.
INFECCIOSAS
Producidas por bacterias. Son muy contagiosas:
- Dermatitis digital (“o Pietín”).
- Dermatitis interdigital.
- Flemón interdigital.
METABÓLICAS
Tienen relación con la alimentación de las vacas. No son contagiosas.
- Laminitis aguda.
- Laminitis subaguda.
El AMBIENTE que influye en estas enfermedades tiene que ver con: la calidad del piso de las instalaciones, la higiene, el clima, el tipo de suelo y su drenaje.
De origen infeccioso
- Dermatitis digital
- Dermatitis interdigital
- Flemón interdigital
De origen metabólico
¿Cómo prevenir?
Hay dos aspectos básicos en los que podemos intervenir para tratar de evitar problemas: infraestructura y manejo.
En la construcción y mantenimiento de instalaciones
- Evitar superficies ásperas y con bordes (que causan lesiones en las patas)
- Diseñar pediluvios con espacio para lavado previo, para poder cambiar el agua con frecuencia.
- Abovedar los callejones y agregarles tierra. Nunca piedra ni escombros.
- Mantener los corrales de encierro sin bosta y los bebederos bien calzados y sin pérdidas, para evitar la formación de charcos de barro.
En el manejo de los animales:
- Arrearlos en forma tranquila y sin apuro, para evitar lesiones.
- Observar los pies bovinos y realizar los recortes y correcciones a tiempo.
- Respetar los períodos de acostumbramiento a los diferentes alimentos, realizando cambios graduales con intervalos de 7 días. Prestar atención a las cantidades y frecuencia de suministro.
- Cuando los alimentos contienen grandes cantidades de concentrados energéticos (granos cerealeros) distribuirlos en dos ingestas diarias, acompañándolas con heno y eventualmente utilizar sustancias buffer que amortigüen los cambios bruscos de pH en el rumen.
- Mantener los callejones secos. No usar piedras ni escombros. Respetar los períodos de acostumbramiento a los alimentos.
Cuando vea una vaca renga, consulte inmediatamente a su veterinario. Juntos podrán diagnosticar el problema y encontrar el tratamiento adecuado a cada caso en particular.
Fuente: Proyecto Lechero del Centro Regional Santa Fe del INTA.
comunicación@rafaela.inta.gov.ar
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