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El almacenamiento de granos en bolsas plásticas es una tecnología de bajo costo pero es necesario tener en cuenta varios aspectos para no fracasar en la conservación de los granos:
• El principio básico es guardar los granos en una atmósfera automodificada, con bajo oxígeno y alta concentración de anhídrido carbónico (CO2). Con esto, se logra el control de los insectos y de los hongos que son los mayores causantes del aumento de la temperatura de los granos.
• También es necesario considerar que los granos son organismos vivos y deben estar sanos, sin daño mecánico y limpios, para tener mayores posibilidades de mantener su calidad durante el almacenamiento.
• La tecnología de embolsado de granos secos requiere un adecuado llenado de la bolsa para expulsar la mayor cantidad de aire posible, no dejando “floja” la bolsa ni tampoco sobrepasando la capacidad de estiramiento aconsejada por los fabricantes.
• La calidad de la bolsa es fundamental para una buena conservación. Esta bolsa debe permitir un adecuado estiramiento, sin perder, por un tiempo prolongado, su capacidad de contener a los granos ni su impermeabilidad. • El lugar donde se ubica la bolsa debe ser lo más alto posible, lejos de árboles y de cualquier posible fuente de rotura. El piso debe ser firme y liso, para que permita un buen armado de la bolsa y no se rompa en la parte inferior. Esto también facilita el vaciado de la misma.
• Como regla general, la humedad con la cual se deben almacenar los granos no debe sobrepasar la humedad base para la comercialización. Cuanto menor es la humedad del grano, mejor será la conservación y mayor el tiempo disponible para guardarlos. Cuando se trata de semillas las condiciones son aún más estrictas.
• A medida que aumenta la humedad del grano a embolsar, es mayor el riesgo de deterioro. Evaluaciones realizadas por el INTA, han demostrado que existe un deterioro en la calidad de los granos cuando se almacenan con alto contenido de humedad, en silos bolsas. Únicamente se pueden almacenar granos húmedos en silo bolsa, cuando existen condiciones de emergencia y no hay otra alternativa. En estos casos, para disminuir el riesgo de deterioro, es aconsejable montar una cobertura tipo media sombra que permita atenuar la incidencia de la temperatura exterior.
• Se debe tener en cuenta que es una tecnología simple, pero que requiere de extremo cuidado para proteger y mantener la integridad de la bolsa. El control debe ser permanente y debe iniciarse con un monitoreo del grano embolsado, y continuando durante todo el proceso de almacenamiento, controlando que no haya ninguna rotura en la bolsa y sellándolas inmediatamente en caso de encontrarlas.
• En todo momento recuerde que cuanto mejor es la calidad del grano a embolsar mejor será su conservación.
• Al planificar el almacenamiento en bolsas plásticas se recomienda tener en cuenta:

Por Ing. Agr. Ph. D. Cristiano Casini
INTA EEA Manfredi – INTA PRECOP
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