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Políticas de Estado para el Sector Agro-Alimentario
El Ingeniero Marcelo Regúnaga destacó que el Bicentenario se inicia con un escenario internacional muy favorable para el comercio mundial de alimentos y bio-combustibles, que brinda una oportunidad histórica para que la Argentina pueda crecer y generar empleo con el sector agroindustrial, como lo hizo por muchas décadas entre 1870 y 1940.
Señaló que uno de los problemas serios que enfrentamos para poner en marcha este proceso es que gran parte de la sociedad argentina tiene una visión errónea y falta de conocimiento acerca de las contribuciones que puede realizar el sector agroindustrial para el desarrollo sustentable del país. Pero los sucesos acontecidos en el interior de país en marzo-julio de 2008 han marcado un hito y la sociedad argentina empezó a entender la importancia del sector. Surgió la oportunidad de promover una nueva “cultura” y nuevas Políticas de Estado necesarias para el desarrollo sustentable de un país más federal, basado en el crecimiento del interior del país.
Destacó que el escenario favorable lo están aprovechando otros países con políticas públicas y marcos institucionales más favorables para la producción. Tenemos una gran oportunidad, pero necesitamos un Acuerdo Estratégico para el Bicentenario con Políticas de Estado para el sector. Ese acuerdo debe partir de una nueva visión, en la que “las cadenas agroindustriales son un componente estratégico de un programa sustentable de crecimiento económico nacional, de generación de empleo y de desarrollo armónico de todo el territorio argentino”. Es decir cambiar la idea predominante actualmente de que el sector es una fuente de alimentos baratos, de control de la inflación y de recaudación fiscal discriminada del resto de los sectores económicos.
Los principales propósitos de las Políticas Agroindustriales deben ser:
- El desarrollo económico sustentable de Argentina
- El desarrollo social y una mejor distribución regional del ingreso;
- La sustentabilidad ambiental; y
- El posicionamiento internacional de Argentina como un proveedor confiable y responsable de alimentos.
En relación al primer objetivo, destacó la importancia de la política tecnológica (basada en un aumento de la inversión pública y un mejor contexto para promover la inversión privada); la necesidad de generar una mejora de los precios relativos insumo-producto mediante la eliminación de los impuestos y barreras a las exportaciones vigentes, la eliminación de otros impuestos al comercio y una política activa de promoción de las exportaciones y de negociaciones internacionales que están ausentes actualmente; además es necesario retornar a la existencia de reglas de juego para un buen desempeño de los mercados de insumos y productos (que promuevan la competencia, transparencia y previsibilidad), es decir retornar a las funciones asignadas originalmente a la ONCCA. Otro componente prioritario es contar con un entorno institucional que promueva la inversión y la producción (estabilidad macroeconómica y de políticas sectoriales, seguridad jurídica), el que debe estar acompañado por el financiamiento institucional público y privado y por un contexto propicio para financiamiento no institucional, aprovechando la experiencia exitosa de las dos últimas décadas para la atracción de capitales a la producción agropecuaria (llamados pools de siembras).
En relación al desarrollo social y una mejor distribución regional del ingreso destacó la importancia de las políticas de infraestructura (tendientes al aumento de prioridad de la inversión pública en puertos y ferrocarriles para integrar el país y mejorar la competitividad; el plan de autopistas inteligentes; la inversión en provisión de agua y recuperación de suelos. Señaló la necesidad de contar con políticas sociales y alimentarias activas y direccionadas a los que las requieren, que contemplen el aumento sustancial de los recursos y manejo transparente y no politizado del Programa Social Agropecuario, el ProHuerta, Cambio Rural y otros proyectos financiados por FIDA.
Destacó la necesidad de instrumentar una tarjeta de alimentos (tipo “food stamps” de EEUU o programa hambre cero de Brasil); aumentar los recursos para educación primaria en el interior del país, incorporar los temas rurales en la educación primaria y aumentar y mejorar los programas técnicos agroindustriales. También señaló la gran importancia de la modificación del régimen de coparticipación federal de impuestos para asegurar un mejor y más equitativo financiamiento del interior.
Finalmente destacó la importancia creciente que tienen las políticas de sustentabilidad ambiental, contemplando el aumento de la investigación pública en bienes sociales (conservación de recursos naturales, biodiversidad, cambio climático); la existencia de marcos normativos para el uso racional de los recursos naturales y la biodiversidad; y los incentivos y programas de difusión destinados a
promover buen manejo y conservación de los recursos.
Visión para el sector agroindustrial del bicentenario
Las cadenas agroindustriales son un componente estratégico de un programa sustentable de crecimiento económico nacional, de generación de empleo y de desarrollo armónico de todo el territorio argentino.
No son una fuente de alimentos baratos, ni de control de la inflación, ni una fuente de recaudación fiscal discriminada del resto de los sectores económicos.
Propósitos de las politícas públicas agroindustriales
- Desarrollo económico sustentable de Argentina
- Desarrollo social y una mejor distribución regional del ingreso
- Sustentabilidad ambiental
- Posicionamiento internacional de Argentina como un proveedor confiable y responsable de alimentos (ante un contexto global de inseguridad alimentaria, de escasez de recursos y de cambio climático)
Sustentabilidad ambiental
- Investigación pública en bienes sociales (conservación de recursos naturales, biodiversidad, cambio climático)
- Marcos normativos para promover el uso racional de los recursos naturales y la biodiversidad
- Incentivos y difusión para promover buen manejo y conservación de los recursos
- Políticas de promoción de la producción y uso de energías renovables tales como los biocombustibles y la bio-energía
Por Marcelo Regúnaga |
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