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El uso de fitosanitarios es un tema muy importante para el sector rural. Debemos remarcar que los productores somos la población más expuesta a su uso y en consecuencia somos los más interesados en que los productos con los que trabajamos habitualmente no se transformen en un peligro para nuestra salud.
El informe elaborado por la Universidad Nacional del Litoral no presenta contrariedad en cuanto a la utilización de agroquímicos. Por el contrario, se encarga de remarcar que “la seguridad de uso de los fitosanitarios depende de la forma de aplicación y del conjunto de medidas que aseguran el uso adecuado, regulado y controlado del mismo” y este es el criterio que debemos atender. En este sentido, si un ser humano ingiere una alta dosis de aspirinetas también puede resultar letal para su salud y no por eso debemos prohibir su utilización sino hacerlo controladamente.
La UNL cita con claridad que “el glifosato está clasificado como un químico del grupo E (no cancerígenos en humanos)”. Agrega también que “los estudios epidemiológicos que investigaron la asociación entre exposición a glifosato y diversas patologías presentan asociaciones débiles y raramente son significativas”. De esta manera, el trabajo de la UNL sigue el lineamiento presentado por los diversos organismos internacionales como la FAO o la OMS.
Otro de los aspectos de singular importancia es tema de las distancias en las que se prohibe la aplicación de glifosato. El proyecto de ley de fitosanitarios que cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe establece la prohibición de la aplicación aérea de glifosato dentro de los 1.000 metros de la planta urbana y de 500 metros para aplicación terrestre, cuando EEUU o los países europeos cuentan con una prohibición máxima de 50 metros y muchos de ellos con prohibición cero.
En este sentido, el trabajo de la UNL indica el establecimiento de áreas buffer o amortiguadoras para la aplicación de herbicidas cerca de los cuerpos de agua dulce superficial en un ancho de 25 a 30 metros. Estas distancias, semejantes con los demás países, demuestran que los Diputados provinciales no han realizado un estudio científico que les permita avalar los metros sugeridos para el proyecto de ley.
La intención de la Sociedad Rural de Rosario es que los legisladores tomen en cuenta los estudios realizados, por ejemplo, en los países europeos para que no terminen afectando innecesariamente a la provincia al restringir sin avales científicos a la producción.
Al igual que lo propuesto por el trabajo de la universidad en sus conclusiones, entendemos que debemos hacer hincapié en “la promoción y el fortalecimiento de la aplicación de las Buenas Prácticas Agrícolas, el manejo integrado de plagas y todas las disposiciones en curso sobre el manejo sustentable agrícola”.
Por lo mencionado, es oportuno concluir que debemos atender a las buenas prácticas agrícolas antes que restringir el uso del glifosato.
Fuente: Sociedad Rural de Rosario
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