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La única consecuencia no es la muerte. Los animales que sufren empaste, producen mucho menos. Extreme las precauciones para evitar pérdidas importantes en su negocio tambero.
Una cuestión de fibra
El empaste es un problema asociado a la falta de fibra en la alimentación. Por eso, requiere una atención especial en la dieta en este momento del año. Sabemos que la salida del invierno y entrada en la primavera trae un rebrote rápido de las pasturas con contenido de fibra muy bajo. Entonces, el objetivo es lograr dietas con un contenido de fibra adecuado, para evitar condiciones que predispongan al empaste.
El empaste es una alteración digestiva caracterizada por la distensión del rumen como consecuencia de la acumulación de gas proveniente de la fermentación del alimento. Los animales no pueden eructar y se producen alteraciones circulatorias y respiratorias que pueden llevar a la muerte, pero aunque esto no llegue a ocurrir, las pérdidas de producción son muy grandes.
Fibrosas alternativas
Seis recomendaciones para evitar el empaste:
1- Dar rollo o silo antes de entrar a la pastura porque son los alimentos clave para el aporte de fibras. No se recomienda el uso de granos como suplemento porque reducen el pH del rumen y generan condiciones que favorecen el desarrollo del empaste.
2- Usar pasturas consociadas, porque al incluir gramíneas (avena, raigrás) en una pastura de leguminosas se reduce el riesgo de empaste.
3- Preorear la pastura, para aumentar el contenido de fibra, antes de su consumo:
-Cortando la alfafa en cada franja diaria con corta-hileradora a 5-7 cm del suelo, entre botón floral y 10% de floración.
-Oreándola entre 36 y 48 horas en otoño e invierno; y de 12 a 24 horas en primavera y verano.
4- Usar desecantes 12 a 48 hs antes del pastoreo, porque la pulverización con estos productos aumenta el contenido de Materia Seca (MS) de la pastura.
5- Usar detergentes (antiespumantes) que son productos que favorecen la eliminación de los gases acumulados en el rumen y, por lo tanto, disminuyen el riesgo de empaste. La dosis preventiva tiene que alcanzar el rumen en todos los animales antes de que se presente el empaste. Por eso se recomiendan las tomas individuales, rociarlos sobre las pasturas o mezclarlos en la ración. Las dosis a utilizar son las recomendadas en el prospecto del producto.
6- Usar antibióticos porque la incorporación de monensina en la dieta mejora la flora ruminal disminuyendo, según experiencias realizadas en nuestro país, entre el 50% y el 80% la incidencia del empaste.
Contar con personal idóneo, capacitado por el médico veterinario del establecimiento y con predisposición para controlar la evolución de los animales durante el pastoreo, porque se trata de una práctica clave para disminuir las pérdidas productivas por muerte de hacienda.
Ante la aparición del problema, se debe retirar de la franja a los animales más sensibles o a toda la tropa. En los casos extremos, si peligra la vida del animal, será necesario chuzar para disminuir la compresión ruminal.
El empaste es un problema que se produce en los 20 primeros días posteriores a las lluvias de la primavera. Extreme las precauciones en estos días para intentar anticiparse al problema.
Fuente: INTA |
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