Publicarg
 

SIGA EL CORSO por Danilo Gallay

 
  imagen  
 

Más allá de la admiración por la obra maravillosa que nos legaron, no puedo dejar de pensar, que los poetas populares, tuvieron los temas servidos al alcance de la mano, y de su pluma por cierto. No quiero con esto desmerecer su talento ni su percepción de la realidad, para componer temas que luego de más de medio siglo, seguimos entonando y por supuesto, por la vigencia que aún tienen.
Durante la tremenda crisis del treinta que jaqueó al mundo, nuestro querido país, no podía permanecer al margen. Ivo Pelay, tenía por ese entonces en cartelera un sainete titulado “Café cantante”, allí Olinda Bozán, estrena la famosa ranchera, “Donde hay un mango viejo Gómez”, a la que tiempo después la haría muy popular Tita Merello. Donde hay un mango se quejaba el bate, haciéndose eco del lamento no sólo popular. Era el año 1933 y al mismo tiempo Enrique Cadícamo, escribe su obra “Al mundo le falta un tornillo”, que sería el disparador para que Enrique Santos Discépolo, sobre la esencia de sus observaciones en 1934 presentara su inmortal “Cambalache”.
La crisis golpeando en la puerta de los poetas y dejando escasas migas en sus mesas, les recordó que las virtudes que les regaló doña vida tenían que ponerlas al servicio de la gente pintando sus desvelos. Unos años antes que comenzara la gran debacle mundial, allá por 1926, nuestro puerto era el destino de tantos expulsados de sus tierras que buscaban donde edificar sus sueños. Buenos Aires era una fiesta, y el rey momo, sabía que tenía una cita con la reina del plata. Y, otra vez el poeta y su mirada, su pluma convertida en un pincel para colgarnos el recuerdo de la colombina y su misterio detrás del antifaz. Siga el corso, señores. Quizás hoy si tuviéramos el ingenio de aquellos bates, trocaríamos los versos festivos del carnaval, para desnudar el corso, donde se usan caretas, sonrisas y discursos, para que el pueblo siga bailando, y disfrutando de los feriados reconquistados, como si fuera una gran causa nacional. Las sonrisas, no se dibujan por decreto, ni nadie sopla un pito porque no tiene nada que hacer. No basta con cortar calles y organizar una caminata sin rumbo para que nos vendan que estamos en carnaval, y una murga desafinada y falta de armonía para moverse, nos quiera invitar a que hagamos coro de algunas coplas que parecen nacidas entre el humo del paco y vaya a saber que brebaje perverso.
¿Quién se atreve a fomentar el carnaval en medio de la inseguridad, los raptos y las salideras bancarias? Alguien que sin duda sabe muy bien adonde dirige los dardos.
Por supuesto, al blanco más débil, a quienes se dejan tentar por el facilismo de tener otro fin de semana largo y postergar para mañana las obligaciones.
Cuando se apagan las luces volveremos con una escoba vieja a barrer el papel picado, que dejaron la alegría ahumada por los choripanes y bogando en la espuma de una cerveza.

 

Por Danilo Gallay
danilo@dinamicatv.com.ar
Dinámica Rural
Domingos 9hs por AMERICA 24

 
 
 
 
 
 
akron auspiciante mamasu escobedoehijos lecar rotor acoplados tanque

Inicio l Agro l Empresa l Productos l Clasificados l Contáctenos l Mapa del sitio

© Publicarg 2010 - Todos los derechos reservados l Webmaster Circo de Ideas