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He venido observando, con sorpresa al principio y luego ya, con algo que podría hacerme decir: estoy desorientado, como se ha desatado una campaña tendiente a desgastar la imagen del General Perón, máximo referente del movimiento. Conste que uso lo de máximo como medida y no como nombre propio, que se interprete mal y que el creador de La Cámpora, se enoje conmigo. Quién sino ella, ha dado el puntapié inicial, al mencionar así como al pasar, que durante el gobierno del gran pensador, no se permitían las huelgas de los compañeros que en franca y denodada lucha, pugnaban por algún reclamo merecido.
Como por arte de magia, hicieron su entrada en el mundo de los simpatizantes del movimiento más importante de la política vernácula una mamushka madre, que no podía ser otra que Cristina conteniendo en su interior a un primer muñecón con la imagen de Don Néstor; de quién ella ha dicho extraña su mirada! Éste a su vez conteniendo a Cámpora, éste a Evita y ella a un Juan Domingo minúsculo, como último orejón del tarro. Fantástico el ingenio ruso de esconder un personaje dentro del otro. Un verdadero muestrario de las variantes que ofrece el más popular de los partidos, pero que siempre, hasta ahora, había respetado al anciano General hasta un estado de veneración, podríamos decir.
No conformes con esto, una de las plumas brillantes de esta corriente interna llamada Frente para la Victoria, el filósofo José Pablo Feinmann, ha terminado su segundo libro sobre el peronismo, quien tiene una generosa producción (no estoy diciendo que ha escrito dos libros solamente), en el que arremete contra la figura del gran movilizador, con una furia tan encarnizada que no podía creer lo que estaba leyendo como un adelanto, en edición dominical, de un diario porteño.
El café con el que suelo acompañar la lectura, al que siempre solicito sea liviano, se me convirtió, a medida que avanzaba en el artículo, en uno de esos cargados de filtro o peor aún, batido de la salas velatorias, que ayudan a los deudos que van por compromiso a no dormirse entre sorbo y sorbo, me pude enterar de que el gran ganador de la pulseada por la vuelta de Perón había sido Lanusse al desafiarlo con que no le daba el cuero. Parece que esto fue como una mojada de oreja al General y le hizo cometer el error de su vida que fue el retorno, de acuerdo a este incisivo pensador. ¿Para qué volvió? se pregunta y uno de los por qué suena tan infantil que parece una burla: por el uniforme, se pregunta. ¿Usted se lo imagina al General mirándose al espejo mientras se probaba como le quedaba la gorra que hacía mucho que no usaba? Por hablarle al pueblo desde el balcón se pregunta luego, a cometer el peor de los errores, que fue darle la espalda a la juventud, a ofenderlos al punto de abandonar la plaza. Señala en el libro un montón de errores, pero sin duda uno de los más destacados y con un cierto fastidio fue el golpe contra Cámpora, y la designación de Isabelita como vice en la fórmula, una cabaretera fascista, según él escribe. Cerré el diario y posé la mirada en un gorrión que indiferente a mis pensamientos, juntaba miguitas de mi mesa. Respiré profundamente, esto hizo volar al intruso y me puse a pensar en lo que dice el Momo Venegas, que todo el cuadro que comanda el país no es peronista! Quizás así, pueda encontrar una explicación, pues de lo contrario, desorienta que se tenga en la mira de los ataques a quien es citado permanentemente por todos los que quieren congraciarse con el pueblo trabajador, que ha sido la raíz y el nutriente del movimiento peronista. Quizás ha llegado el momento de un nuevo rumbo en la política argentina y dejar de lado bases y propuestas de otros tiempos y de citas que para algunos han pasado de moda. Creo que sería oportuno que se le comunicara a la gente pues muchos están pensando que van a un acto peronista y los suben a un colectivo que los deja en otro. Habría que avisarles también a los que diagraman las campañas de los futuros candidatos que busquen alternativas en otros partidos y no los quieran hacer ingresar al movimiento peronista pues parece que esto ya no es bien visto y sólo son bien recibido por los militantes los pensamientos que surgen de la carpa de los pensantes pingüinos, como en aquellos tiempos en que todos los pensadores que precisaba la argentina, habían nacido en La Rioja y no nos habíamos dado cuenta. Viene febrero y la fiesta del Rey Momo invita a probarse alguna careta para desfilar en el corso político, anímese y quién le dice, si usted elige bien en las próximas elecciones se puede probar la banca de Diputado o de Senador, en una palabra como decía el Fray Junipero, usted se convierte en un ilustre culiparlante y sólo tiene que levantar la mano, aplaudir al jefe, y pasarla bien en la vida que le quede.
Por Danilo Gallay
Dinámica Rural
Sábados 12 hs en Canal Rural
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