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Solemos escuchar, a grupos que se han vuelto activistas decir: “que en los últimos tiempos, 15 años, se escuchan testimonios de vecinos preocupados por el aumento de enfermedades como cáncer, malformaciones, alergias crónicas, abortos espontáneos y otras. Indagando sobre sus orígenes, se comprobó que la aplicación indiscriminada de agrotóxicos, utilizados en la agricultura industrial, es una de las causas principales del daño a la salud y el ambiente”.
Lo que indican las buenas prácticas
Lo primero que hay que destacar, es que si se supone que últimamente han aumentado los casos de cáncer y otras enfermedades de referencia, debería hacerse un estudio estadístico para validar la teoría; más audaz todavía, es establecer las causas. Una cosa es una teoría y otra es una comprobación. Por lo que creo que la afirmación no puede ser tomada como cierta. No basta una o algunas opiniones, para constituir una certeza. Menos cuando se trata de un diagnóstico y más aún precisar la causalidad.
Tener en cuenta
Hay que tener en cuenta es que, actualmente la expectativa de vida media, se ha prolongado. Hasta no hace mucho, la expectativa de vida rondaba los 30 años, actualmente supera los 70. Esto no quiere decir que hoy no muera gente joven y que antes algunas personas superaran los 70 años. Hablamos de promedios de la población.
Este “milagro” tiene que ver con la mejora de la alimentación, la educación, los avances de la medicina, la farmacología y la llegada de este servicio a toda la población, más allá de lo quede por hacer.
La gente ya no se muere de infecciones, los antibióticos han tenido que ver con esto. Muchas enfermedades tratadas a tiempo, han dejado de ser fatales.
El cáncer en general, no ha sido vencido. Sí algunos tipos de cáncer. Sí se avanzó mucho en los diagnósticos precoces y la medicina preventiva.
Es razonable que la percepción pública, perciba un aumento de los casos de cáncer. Hoy la gente no se muere por cualquier cosa; muere de las enfermedades que no están resueltas por la medicina.
Sustancias tóxicas y cancerígenas
En cuanto al cáncer, no es como una infección en la cual se puede identificar el agente.
Existen sustancias calificadas como “cancerígenas”, estructuras moleculares en las que se ha determinado experimentalmente, tienen la propiedad de generar procesos cancerígenos en animales experimentales.
Es por eso que los productos químicos, antes de ser autorizados para el uso en el control de plagas en agricultura, pasan por rigurosas pruebas de toxicidad y en el caso de tener alguna molécula tóxica o que posea estos grupos químicos, son rechazadas. Por lo que no se usan moléculas que puedan ser cancerígenas. Estas evaluaciones son realizadas por oficinas especializadas de los estados. Una de estas organizaciones, quizás la más prestigiosa, es la Food and Drug Administration (Agencia que controla los alimentos y los medicamentos), una oficina de EEUU que no sólo evalúa la toxicidad de los agroquímicos, sino de los medicamentos y de los alimentos. En estas experiencias se determina la dosis letal 50 (DL50), que es la dosis, que aplicada en experiencias de laboratorio produce la mortandad del 50% de la población tratada. Cuanto más baja es la DL50 del producto, más tóxico es el producto. Esto ayuda a los usuarios a tomar precauciones de acuerdo a la mayor o menor toxicidad de los productos.
Es importante tener en cuenta que todos los productos son tóxicos, lo que se cuida es que no sean tóxicos en las dosis y modalidades aplicadas. Como ocurre con los medicamentos, en una dosis cura; pero si se ingiere un frasco, puede matar.
La intencionalidad de la comunicación
En las denuncias que escuchamos con frecuencia se hacen afirmaciones, cuyo objetivo es “impresionar” como la de decir:”aplicación indiscriminada de agro tóxicos”, como si los productos se aplicaran en cualquier lugar y en cualquier cantidad productos químicos, como si fuera una adicción. Hay que entender que se aplica, si hay una necesidad, que se determina por un diagnostico profesional o del mismo productor con experiencia y en una dosis y condiciones determinadas. Los productos tienen un costo y no parece razonable, aplicarlo sin ton ni son.
Lo que se dice: “se comprobó que la aplicación indiscriminada de agrotóxicos, utilizados en la agricultura industrial, es una de las causas principales del daño a la salud y el ambiente”. Es una afirmación sin fundamento, “comprobar” consiste en demostrar una relación de causalidad: siempre que se hace esto, ocurre esto otro. Lo que implica, tener una cantidad de casos, descartar otros factores y un análisis estadístico, que no existe. Por otra parte, ¿qué es un agrotóxico?; no es más que una expresión marketinera que genera miedo, aún sin entender de que se trata, que proviene de un sector por razones ideológicas -que supone estar convencido antes de conocer– pretende descalificar la agricultura moderna, sin medir las consecuencias que tendría si lo que pregonan, se hiciera.
¿Qué pasaría si no se fumigara?
No fumigar, no aplicar los productos fitosanitarios, supone no evitar los daños que ocasionan las plagas en los cultivos y en consecuencia, no tienen en cuenta que acarrearía daños en la producción, con la consecuente pérdida; es decir habría menos de alimentos, incremento de los problemas que resuelven los alimentos: hambre, desnutrición, etc. Por otra parte, no se tiene en cuenta la incidencia en la economía del productor que ocasionaría y de la región donde realiza su actividad y del trabajo que genera el proceso productivo, no sólo en los agricultores, sino en las industrias y el comercio y los servicios que lo asisten y a los que provee. No se tiene en cuenta los perjuicios a la economía del país.
Los perjuicios ocurrirían sin razón, que es lo importante. Si tuvieran razón, tendríamos que buscar una solución. Son afirmaciones que no se condicen con los hechos comprobados científicamente. No porque se afirme con entusiasmo, es verdad.
Por otra parte se habla de “parar de fumigar “, es una afirmación temeraria, es impulsar los problemas que la fumigación resuelve. Sin ir más lejos “El Dengue”, si se controla el mosquito con fumigaciones, se evita el dengue.
Educación, control y desarrollo urbano/rural
Por supuesto, que las aplicaciones pueden ser mal realizadas, no estoy defendiendo la mala praxis. Si lo que se pretende es mejorar la calidad de las aplicaciones y sobre todo regular las aplicaciones, en los terrenos próximos a la ciudad, me parece correcto. Si se trata de mejorar las aplicaciones y la disposición de residuos, etc. Estoy totalmente de acuerdo. Para esto no es necesario mentir, exagerar, distorsionar la realidad.
Si se trata de separar la vida urbana, de los trabajos rurales estoy de acuerdo. Las ciudades necesitan transformase en una ciudad adecuada a la “Vida Urbana Rural”. El vecino no tiene porque, tener contacto con deriva de productos químicos aplicados en el campo. La ciudad debe rediseñarse y los ciudadanos no deben tener que tener riesgos de derivas de productos, aunque estos no tengan el peligro, que se afirma, por desconocimiento pienso.
Ignorancia y Exageración
Se hace referencia a: “que numerosas investigaciones científicas que dan cuenta de los potenciales riesgos que el contacto con agroquímicos puede tener sobre la salud de la población, de los innumerables testimonios de personas afectadas y del fallo de la justicia a favor de la precaución, miles de santafesinos siguen siendo fumigados todos los días por no contar con una ley que prohíba las fumigaciones a una distancia prudencial de las poblaciones, priorizando la salud y calidad de vida de los santafecinos y no la rentabilidad económica de unos pocos”.
Esta afirmación es falsa, son los trabajos científicos los que respaldan el uso de productos fitosanitarios, que es el nombre apropiado, de los productos empleados. Normalmente estos productos, han sido aprobados para su empleo en los países desarrollados, por las instituciones regulatorias que hacen a la agricultura, alimentos y medicamentos y medio ambiente. En EEUU las instituciones son USDA, FDA y EPA, por sus siglas en inglés. Los dossiers que contienen los trabajos que respaldan la seguridad de los productos y su modo de uso, son aportados en las instituciones argentinas, Ministerio de Agricultura, de ser necesario se solicitan informaciones adicionales y luego se aprueban para su uso. Argentina, por ser un país netamente exportador, estas regulaciones también son exigidas por los países importadores.
Por otra parte, es importante saber que la disponibilidad de estos productos, el uso de fertilizantes, sumado a la agricultura conservacionista por excelencia, basada en la siembra directa constituye la base de una agricultura sustentable y productiva. La que está contribuyendo en gran parte a la economía nacional y alimenta otras actividades como podemos comprobar en todo el interior del país.
Por Dr. Víctor Hugo Trucco |
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